El pasado viernes 19 de mayo la DJ Ylia, que se mueve por el panorama underground nacional, estuvo poniendo la banda sonora en directo a ritmo de vinilo al film El Jorobado de Notre Dame de Wallace Worsley en el marco de las proyecciones Visual Phonic. Este ciclo, comisariado por Isabel Coixet, se realiza en la Filmoteca de Catalunya y aúna cine mudo y música electrónica. Hemos aprovechado la participación de Ylia, DJ y productora alicantina, para que nos cuente qué tal la experiencia y, también, qué tiene preparado, junto al artista visual Light Notes,  para la apertura del escenario comisariado por Resident Advisor en SonarLab el 17 de junio. 

Será un viaje de lo natural a lo urbano. Javier está preparando un espectáculo visual con material grabado e integrando elementos gráficos y 3D en tiempo real que son los que contrastan con la escena,  y  que  irán  vinculados  al  sonido.  Además  se  traerá  un  dispositivo  sensor  de  ondas cerebrales con el que también controlará algunos parámetros.

Buenas Ylia, nos parece muy interesante el planteamiento de Visual Phonic. ¿Cómo fue la proposición de Isabel Coixet?

No tuve contacto directo con ella, sino que la propuesta me llegó a través de Javier Verdes.

Suponemos que fue la primera vez que realizaste un proyecto de estas características, ¿cuáles fueron tus inspiraciones al realizar la selección musical?

Me dejé llevar mucho por las imágenes; es una película bastante oscura y escogí dos polos de contraste:  sonidos  industriales  para  los  pasajes  más oscuros,  y  temas  más  luminosos  o misteriosos  para  otro  tipo  de momentos.  La banda  sonora  de películas  como  The  Stalker  o Cabeza Borradora fueron una fuente de inspiración.

El Jorobado de Notre Dame es un film lleno de acción y episodios trepidantes.  ¿Cómo te sentiste durante la proyección?

Hacía mucho tiempo que no estaba  tan nerviosa  al comenzar  una actuación:  es un contexto completamente diferente al de un club, y la sala de cine ¡impone!

Ylia, Sabemos que actualmente estás preparando tu debut como productora de ambient bajo el nombre de Terence. ¿De dónde nace este proyecto?

Surge naturalmente del tiempo que paso tocando mi juno 106 y experimentando con loopers y efectos. Es un instrumento que me inspira especialmente y con el que me siento muy cómoda. Eso no significa que aparezca en todos los temas, pero sí que tiene una papel muy importante en la composición de la mayoría.

¡Este año abres el escenario comisariado por Resident Advisor SonarLab junto al artista visual Light Notes! La verdad que nos flipa su trabajo… ¿Puedes desvelarnos algún detalle de vuestra actuación?

Será un viaje de lo natural a lo urbano. Javier está preparando un espectáculo visual con material grabado e integrando elementos gráficos y 3D en tiempo real que son los que contrastan con la escena,  y  que  irán  vinculados  al  sonido.  Además  se  traerá  un  dispositivo  sensor  de  ondas cerebrales con el que también controlará algunos parámetros.

Ylia tienes tu propio espacio en Dublab, la plataforma de radio online originaria de Los Ángeles y con sede en Barcelona ¿Nos puedes contar de qué va La Guarida?

Es un espacio dedicado a sonidos experimentales dentro de un amplio rango de estilos. Me gusta plantearlo como un viaje, ya que en dos horas da tiempo a mucho, y normalmente invito a algún amigo o amiga, ponemos temas, charlamos sobre ellos… Es un programa bastante informal que va fluyendo según el día. Suelo empezar con sonidos cósmicos y espirituales, y puede ir adentrándose en diferentes terrenos como la exótica, boogie, electro o synth music.

Con tus sets entre el breakbeat, el techno y el electro, has actuado en numerosos clubs de Barcelona y del mundo. ¿Cómo ves la escena nacional en comparación con otros países?

He viajado, pero no tanto como para conocer en profundidad la escena en otros países. Quizá la única que conozco igual de bien que la de España es la de Israel, porque llevo 8 años yendo. Comparada con ésta, la de Barcelona es bastante pequeña. Israel es un país tan grande como la comunidad valenciana pero Tel Aviv cuenta con más clubs que toda Barcelona. Además los clubs están mucho mejor preparados en cuanto a sonido y equipo. Me dan envidia.

Para terminar, ¿Nos cuentas alguna aventura un poco loca en la que te hallas visto envuelta a través de la música electrónica?

La época más loca que he vivido ha sido en el sur cuando empecé a pinchar. Fui a toda clase de garitos, lo que incluyó actuar en un andamio de obra, platos en los que para cambiar de 33 a 45 había que deslizar un cuchillo por debajo de la carcasa, o verme envuelta en una lluvia de botellas y tener que esconderme en el almacén del club. Aunque ahora que pienso la más loca fue en Israel: cogí el vuelo tras pasar tres controles de seguridad diferentes en Barcelona, y cuando llego a Tel Aviv, en el primero me dicen que mi pasaporte está caducado desde hace 3 semanas y que no puedo pasar. Tras dos horas de charla con la jefa de seguridad del aeropuerto y ruegos al consulado, me informan de que tengo que volver al día siguiente a España en otro vuelo y que me llevan a un sitio en el que podré descansar e incluso ver la tele tranquilamente. Escoltada por dos policías llegamos en furgoneta a un edificio pequeño en medio de la nada. Allí me quitan el teléfono y la cámara de fotos, no me permiten hacer llamadas, me dejan en una habitación con otras 4 mujeres, y cierran la puerta con llave. Evitaron decírmelo, pero me metieron en el calabozo. Allí no se andan con tonterías. A la mañana siguiente muy temprano cogí el vuelo de vuelta a Barcelona, en el mismo aeropuerto me renové el pasaporte, reclamé un billete a la aerolínea que me había dejado pasar con el pasaporte caducado, y ¡al día siguiente volví a Tel Aviv para pinchar esa misma noche!

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